Más que pluma y tinta
Proverbios 6:21-23
Como amante de los libros, soy muy consciente del poder de la palabra escrita. Entre páginas impregnadas de tinta, encuadernadas con tapa y pegamento, entrelazadas con belleza, se esconden misterios, tierras inexploradas, personas increíbles que logran cosas extraordinarias, ventanas a emociones intensas y hazañas heroicas. Un buen libro nos permite vislumbrar el increíble peso que puede tener una palabra en una página en blanco.
Sin embargo, de todos los libros y todas las palabras que he visto, nada puede compararse con la Palabra de Dios. Las palabras escritas con tinta sobre pergamino son agradables, pero lo que hace que la Palabra viva sea superior a cualquier otro libro es que es una Palabra viva, que respira y da vida. La Palabra de Dios nunca estuvo destinada a permanecer en una encuadernación de cuero hecha por el hombre. La Palabra viva está destinada a acompañarnos allá donde vayamos. Cuando no estamos seguros de nuestro camino y surgen las dudas, la Palabra que estaba en el principio de todas las cosas nos guía. Mientras dormimos, nos guarda. Es decir, la Palabra nos protege, nos observa, vela por nosotros y nos protege. Por si eso no fuera suficiente, la Palabra también nos habla. Es relevante y viva, y quiere dialogar con nuestro corazón y nuestra alma, transmitiéndonos sus pensamientos. La Palabra de Dios es más que un libro, más que tinta, páginas, encuadernación y pegamento; pues tiene el poder mismo de Dios para salvar nuestra alma al guiarnos, guardarnos y hablar con nosotros.
El reto de la verdad:
¿Cómo has percibido la Palabra de Dios, la Biblia?
¿Cómo ha influido esa visión en tu vida?
- ¿Cómo esperas que la Palabra viva de Dios influya en tu vida hoy?
Alayna Mills

