¿A dónde debo enchufarlo?
Lee Hebreos 10:24-25 y Mateo 18:20
Ayer leímos que nos recargamos al conectarnos a la fuente de energía principal, Jesucristo. En la lectura bíblica de hoy vemos que una de las formas de conectarnos a esa fuente de energía principal es mediante nuestra participación en la iglesia.
Si bien Hebreos 10:24-25 nos exhorta encarecidamente a no dejar de reunirnos, Mateo 18:20 nos muestra por qué. Hay poder cuando nos reunimos en la iglesia, porque dondequiera que dos o tres se reúnan en su nombre, Él está presente. Aunque podamos hacer nuestras devociones y orar por nuestra cuenta, la Biblia deja claro que ocurre algo maravilloso cuando estamos juntos.
Volviendo a la analogía del teléfono que mencionamos ayer, entendemos que no bastaba con tener el cable del iPhone enchufado al teléfono, sino que ese cable tenía que estar enchufado a la pared. Lo mismo ocurre con nosotros. No podemos encontrar la fuerza simplemente conectándonos con amigos o con un club de lectura, etc., sino que necesitamos conectarnos a un cable de relaciones que esté conectado a Jesús. A ese cable lo llamamos «iglesia».
La iglesia es un lugar, tal y como lo describe Hebreos 10:24-25, en el que encontrarás un nuevo impulso (serás estimulado) para poder amar a los demás como debes y para salir a realizar buenas obras. Nunca debemos descuidar la oportunidad de reunirnos como iglesia, porque allí encontraremos a Dios y seremos llenos de su Espíritu para cumplir Su plan y Su propósito.
Piénsalo de esta manera: tú eres el iPhone, la iglesia es el cable del iPhone y Jesucristo es la toma de corriente a la que todo se conecta. Conéctate hoy a la iglesia y te recargarás para cumplir el mejor plan de Dios para tu vida.
Ben Brinkman

