Acompáñenos este verano mientras hablamos sobre la esperanza que tenemos en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador, y cómo esta influye en nuestra vida cotidiana. La Biblia declara en Romanos 5:5 : «Y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado». Esta vida de esperanza en nosotros produce una vida recta, un caminar coherente, pureza y amor.

